Semana del 30 de Enero al 3 de Febrero: ¿QUÉ TRAEMOS EN LA MOCHILA?
La idea de esta semana es que los niños descubran y sean capaces de ver lo positivo en ellos mismos y en los demás.
Se trata de ayudar al niño a desarrollar una sana autoestima, que aprenda a buscar lo positivo de cada situación y a superar las pequeñas dificultades desde una perspectiva optimista.
En definitiva, que saquen de la mochila lo mejor de ellos mismos y lo reflejen en sus “pequeñas y grandes vivencias”.
Oración: Para empezar la semana con alegría y ser conscientes de que todos somos especiales.
I am special, I am special
look at me, you will see
a very special person,
a very special person
that is me, that is me.
Thanks God.

Querido Dios:
Gracias por el día que nací.
Gracias por mi cumpleaños.
Gracias por mi vida y por toda la gente
maravillosa que vive cerca de mí.
Canción: "Haciéndome mayor" de Caillou. Lo importante de creer en las cualidades y capacidades de uno mismo.


HACIÉNDOME MAYOR
Caillou, Caillou
¿Qué quieres ser tú?
Orgullosa estoy ya
por lo que serás.
Caillou, Caillou,
hay tanto que aprender,
y lo que quieres ser,
lo lograrás.
Serás un betseller o una estrella de rock,
tal vez un astronauta que llegue hasta el sol,
tal vez aventurero o un famoso goleador,
doctor o piloto,
lo que creas mejor.
Debes creer siempre en ti,
es tu decisión,
todo lo puedes hacer,
solo has de tener, valor.
Caillou, Caillou,
¿Qué quieres ser tú?
Orgullosa estoy viendo como te haces mayor.

Cuento y dinámica: “El cofre del tesoro”. Se trata de hacer conscientes a los niños de que cada uno somos únicos y especiales; cada uno somos un tesoro para los demás y ellos para nosotros.
: EL COFRE DEL TESORO
Un campesino estaba haciendo un pozo en su campo. Cuando llevaba horas cavando con su pala, encontró un cofre enterrado. Lo sacó de allí y, al abrirlo vio lo que nunca había visto en su vida: un fabuloso tesoro. El cofre estaba lleno de diamantes, monedas de oro, joyas bellísimas, collares de perlas, esmeraldas, zafiros y un sinfín de objetos preciosos que harían las delicias de cualquier rey.
Pasado el primer momento de sorpresa, el campesino se quedó mirando el cofre. Viendo las riquezas que contenía pensó que era un regalo que Dios le había hecho. Pero aquello no podía ser para él solo, era demasiado. Él era un simple campesino que vivía feliz trabajando la tierra. Seguramente, habría alguna equivocación.
Muy decidido, cargó el cofre en una carretilla. Tomó el camino que conducía a la casa donde vivía Dios para devolvérselo. Al rato de ir por allí, encontró una mujer llorando al borde del camino. Sus hijos no tenían nada para comer y los iban a echar de la casa donde vivían por no poder pagar el alquiler. El campesino se compadeció de aquella mujer y, pensando que a Dios no le importaría, abrió el cofre y le dio un puñado de diamantes y monedas de oro. Lo suficiente para solucionar el problema.
Más adelante vio un carromato parado en el camino. El caballo que tiraba de él había muerto. El dueño estaba desesperado. Se ganaba la vida transportando cosas de un lugar a otro. Ahora ya no podría hacerlo. No tenía dinero para comprar otro caballo. El campesino abrió el cofre y le dio lo necesario para un nuevo caballo.
Al anochecer llegó a una aldea donde un incendio había arrasado todas las casas. Los aldeanos dormían en la calle. El campesino pasó la noche con ellos y a la mañana siguiente les dejó lo suficiente para que reconstruyeran toda la aldea de nuevo.
Y así iba recorriendo el camino aquel campesino. Siempre se cruzaba con alguien que tenía algún problema. Fueron tantos que, cuando ya le faltaba poco para llegar a la casa de Dios, sólo le quedaba un diamante. Era lo único que le había quedado para devolverle a Dios. Aunque poco le duró, porque cayó enfermo de unas fiebres y una familia le recogió para cuidarle. En agradecimiento les dio el diamante que le quedaba.
Cuando llegó a la casa de Dios, Este salió a recibirle. Y, antes de que el campesino pudiera explicarles todo lo ocurrido, Dios le dijo:
- Menos mal que has venido, amigo. Ayer fui a tu casa para decirte una cosa, pero no te encontré. Mira, en tu campo hay enterrado un tesoro. Por favor, encuéntralo y repártelo entre todos los que lo necesiten.

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Texto bíblico: Parábola de los talentos (40:25:14 - 40:25:30) Leemos el texto, mostramos la imagen y aprendemos la frase en inglés sobre los talentos que nos ha dado Dios.
Porque el reino de los cielos será semejante a un hombre que al emprender un viaje largo, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
A uno dio cinco talentos, a otro dos, y a otro, uno. A cada uno dio conforme a su capacidad y se fue lejos.
Inmediatamente, el que había recibido cinco talentos se fue, negoció con ellos y ganó otros cinco talentos.
De la misma manera, el que había recibido dos ganó también otros dos.
Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos.
Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos y dijo: “Señor, me entregaste cinco talentos; he aquí he ganado otros cinco talentos.”
Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.”
Y cuando se presentó el que había recibido dos talentos, dijo: “Señor, me entregaste dos talentos; he aquí he ganado otros dos talentos.”
Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.”
Pero cuando se presentó el que había recibido un talento, dijo: “Señor, yo te conozco que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste.
Y como tuve miedo, fui y escondí tu talento en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo.”
Su señor respondió y le dijo: “¡Siervo malo y perezoso! ¿Sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí?
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THE TALENTS: We must all use our resources for God's work.
Marista: Cómic San Marcelino Champagnat. En este cómic podemos encontrar algunos de los momentos más importantes de la vida de Marcelino. Se trata de que los alumnos al ver las imágenes y leer el cómic, identifiquen algunas de las cualidades de Marcelino.


Solidaridad: Poesía para trabajar la generosidad. Podemos enriquecerla poniendo a los alumnos en situaciones en las que ellos tienen “algo” que los demás necesitan. Por ejemplo, tengo agua y mi compañero tiene sed, tengo mi almuerzo y mi amigo se lo ha olvidado,…

Dibujo: Imagen sobre la confianza en uno mismo.



Audiovisual: http://www.youtube.com/watch?v=eMvQOMcEp0c